sábado, 16 de marzo de 2013

Desintegración de mi ciudad

- Ya pues, nos jodimos nosotros mismos.

Dijo el corazón mientras los ojos miraban a izquierda y derecha, pies y manos separados.

El comando cerebral confundido sintió frío.

La sangre bajo la piel se congeló.

Pronta la muerte, el resto añoró el sol pleno de octubre y el continente perdido.

El viento dice:

- ¡Presente!

Todo parece irreversible.

Varias voces sumadas en coro:

- Estamos jodidos... la soledad no es respuesta.

El miedo pudo más.

Hinchado el pecho de roca polar y tic tac y tic tac...

 6.38, el orto señaló el camino por el cual el amor se evaporó hacia el cielo.

Se derrumba el iceberg,
y se desintegra mi ciudad.