jueves, 6 de septiembre de 2007

Ventana 1


Abro la ventana que da al oeste,
por entre árboles y casonas de cemento

puedo ver la montaña helada.

Todavía envuelto de sombras,
este lado del mundo luce intacto.

Tiembla la cortina de marfil,
ahora, danza,
y el frío de los kilómetros me llega veloz,
mis brazos se erizan,
mis pulmones nacen.

Texto, 2004
Nubarrones sobre el Tunari en septiembre, 2007