martes, 3 de febrero de 2026

El gigante de ojos azules, la mujer pequeñita y la madreselva - Nazim Hikmet (1932)


 Gigante azul, elaborado con Dall-e


Érase u gigante de ojos azules.

Se enamoró de una mujercita,

pequeñita, pequeñita.

El sueño de la mujer era una casita,

pequeñita, pequeñita,

en cuyo jardín crece la madreselva de raso.


El gigante amaba como un gigante.

Y las manos del gigante

estaban hechas para cosas tan grandes,

tan grandes

que nunca habría podido construir los muros,

ni llamar la puerta

de una casita

tan pequeñita

en cuyo jardín crece la madreselva de raso.


Érase un gigante de ojos azules.

Se enamoró de una mujercita

pequeñita.

Tuvo sed de bienestar

la mujercita, pero se cansó 

en los inmensos caminos del gigante.

- Adiós, adiós dijo - a sus ojos azules,

y del brazo de un enano rico

penetró en la casita

pequeñita

en cuyo jardín crece la madreselva de raso.


Ahora ya sabe el gigante de ojos azules

que no puede servir ni siquiera de tumba

para los amores de un gigante

[en] la casita

pequeñita

en cuyo jardín crece la madreselva de raso.



Versión del texto extraída de "Antología", Solimá Salom (ed.), Colección Visor de Poesía, [1970] 2017, pp. 95-96. 

La inclusión del corchete ayuda a la fluidez del texto, su no inclusión puede ser error de transcripción. La inclusión se realiza con base en otras traducciones del texto de Hikmet.