martes, 22 de septiembre de 2026
táctica del sueño
lunes, 21 de septiembre de 2026
territorio invadido
el calendario marca
un nuevo aniversario de la soledad.
en este día mi cerebro
me lleva por paisajes que no quiero.
me falta una parte de mí:
la mitad de mis labios,
sexo,
manos,
olor
y sabores de la piel
en todos sus estados.
hoy rememoro no por querer,
sino por la fuerza de las flores y rumores en la calle,
lo que un día creí
mi territorio,
ahora invadido
y conquistado por otro.
me resisto a esta tortura,
pero la memoria me lleva sin reparo,
toda la jornada,
con maldad plena.
habrá que recobrar en cuotas de olvido
lo invertido,
hasta que el portero se digne a abrir
las puertas del cementerio
a este amor muerto.
y este cuerpo en carne viva.
domingo, 20 de septiembre de 2026
nocturno i
sábado, 19 de septiembre de 2026
cuatro, seis, siete, nueve, diez
viernes, 18 de septiembre de 2026
Tres minutos de verdad - Evgueni Evtuchenko
con los ojos tan puros como un manantial
y el alma tan ruidosa
como una buhardilla
atestada de lienzos, guitarras y palomas.
Le gustaban las mazorcas de maíz,
el béisbol,
los niños,
los árboles,
los pájaros,
y, entre el enloquecido vaivén de la pachanga,
el azar de encontrar dos milagros con pestañas.
Pero en el muchacho llamado "Manzana",
tan parecido a un niño, comenzaba a sonar
la campanilla de la severidad
ante la falsedad y la mentira.
Y la mentira en Cuba tenía muchas máscaras.
Bailaba en todos los salones,
y en el coche del presidente iba
sentada
como ama y señora.
Hablaba la mentira por todos los periódicos.
Y desde la mañana, enfurecida,
mezclándose
a veces
con el rock and roll,
la mentira gritaba
por los altavoces
de las radios.
Y el muchacho llamado "Manzana",
no por la gloria,
sino por el bien de todos, simplemente,
para que toda Cuba supiera la verdad,
con sus amigos decidió ocupar la emisora.
Pistola en mano,
apareció de pronto,
le arrancó a los cantantes el micrófono,
y fue su voz la voz de Cuba, del valor y la fe
diciendo a todo el pueblo la verdad.
¡Tres minutos tan sólo!
¡Nada más tres minutos!
Y se escuchó un disparo...
Después, sólo silencio.
La bala batistiana puso punto
a aquel discurso que no pudo terminar.
Y de nuevo, puntual, sonó el rock and roll,
y él,
ya invencible,
él, que había dado su vida por tres minutos de verdad,
yacía con un rostro joven y feliz...
Me dirijo a los jóvenes del mundo:
cuando en algún país gobierna la mentira,
cuando la prensa miente sin descanso,
recuerda tú a "Manzana",
juventud.
Así hay que vivir,
sin divertirse inútilmente.
Ir a la muerte,
dejando la vida cómoda,
tranquila,
para decir,
aunque sólo sea tres minutos,
la verdad.
¡Aunque sólo sea tres minutos!
¡Después, que venga la muerte!
jueves, 17 de septiembre de 2026
escena de creación
miércoles, 16 de septiembre de 2026
holoceno
martes, 15 de septiembre de 2026
sin remedio a la vista
a veces tengo recaídas:
de la cama al suelo,
fumo sin parar,
dejo de hablar,
empiezo más libros de los que puedo acabar,
como más de tres veces al día
y no levanto el culo del computador.
entonces te veo caminando por el corredor,
con la mirada triste y la boca preguntando:
—¿y ahora qué hacemos?—
me froto los ojos,
pero el humo del cigarro inunda el cerebro;
me hundo de cabeza en el suelo
y vuelvo a caer.
es que te sueño mucho
y no hay remedio a la vista.
lunes, 14 de septiembre de 2026
domingo, 13 de septiembre de 2026
Satie rumbo al mercado
acabo de ver a Satie caminando por el borde del río.
lo acompañé hasta la estación del tren rumbo al mercado.
me dijo que necesitaba cultivar la inspiración,
andaba estancado.
en la bolsa llevaba un block de canson.
le pregunté: ¿pintas?
sonriendo me dijo que sí, y que también tallaba figuras
en maderas y en huesos.
que había intentado la xilografía y el collage,
que las artes se le daban bien.
mas con la música, sufría un montón.
se subió al tren con muchas señoras que llevaban apuro
para hacer las compras, llegar al trabajo.
chau erik, suerte, le dije.
seguí mi camino con la gymnopedie 2 en la cabeza.
sábado, 12 de septiembre de 2026
julieta
viernes, 11 de septiembre de 2026
¿alcanza?
van todos en su menester sonámbulo.
ella me quiere cerca,
en las aceras de cemento, húmedas y secas,
y de vez en vez toma mi mano cuando me desvío.
o sigo una trampa aromática,
me empuja por la senda de tierra, flores y topos.
huelo su pelo, las comisuras de su piel, su cuello:
agua y jabón combinados con sudor nuevo.
tiembla un poco.
no dice que tiene frío,
pero le doy mi chaqueta destartalada,
la que combina mis aromas con los de su gato.
ella se ríe y dice que huele rico,
que parezco un espantapájaros galante
de novela victoriana.
mientras el sol se va.
si toca parar, cierra los ojos;
no hay mapa, solo nuestras piernas.
me abraza y besa.
yo no quiero que el camino se termine.
la que vende frutas tiene las manos rajadas
de pelar tanto sol. regatea con ella
y las dos ríen como si el mundo no pesara.
cargamos las bolsas. ella paga.
miro las monedas que quedan
y pienso en los que no pueden comprar nada.
me pongo un poco triste;
ella me toca el rostro con una media sonrisa
en los ojos.
compradores que saltan ofreciendo cebollas y papas,
y corremos, y cargamos
acrobáticamente las bolsas.
lejos, cansados,
hay un señor que cuenta sus monedas tres veces.
ella juega con mis manos. yo miro al hombre.
pienso que la ternura también es esto:
estar de pie, esperar, no tener suficiente,
y aun así tomar la mano de alguien.
aunque esté cansada, ella me regala su sonrisa.
no sé si es porque me quiere
o porque aprendió a sonreír
para que el mundo no la aplaste.
