jueves, 2 de abril de 2026
el río, el viento, la esperanza
siddharta, según hesse, ejecutó sin reclamo, durante muchos años, las tareas rutinarias de un barquero. aprendió a amar el mundo en torno a los menesteres de ayudar a la gente a atravesar un río; a escuchar, ver y sentir cuanto ocurría en su rededor, sin más protocolo que el ejercicio de existir. quizás una tarde otoñal, el viento, en complicidad con el agua y las hojas de los semules y ficus, pudo enseñarle también de la muerte como puente entre la vida humana y la eternidad de la naturaleza. quizás un día, como govinda, desligada del lastre de los años, me encuentres y te sonría y puedas verme de nuevo y, al menos por un instante, sonrías también.
miércoles, 1 de abril de 2026
pinta
machucó las piedrecillas gualdas, repitió con el carbón,
las cochinillas explotaron y el cuenco se puso colorado,
el agua se distribuyó por partes y los palillos ya afinados
se acomodaron hasta la evocación del primer trazo
la noche anterior, la chamana que todo siente y adivina,
entre inciensos y elixires cactáceos, atestiguó la cacería,
"será abundante, del venado la carne y las cornamentas,
ingredientes para ahuyentar el hambre y las envidias"
recuperada del trance de cueros, tiró unas líneas de coral
hombres atléticos surgieron de la superficie de granito
también bestias con matorrales ríspidos en sus cabezas,
todos en un ceremonial al compás de flechas y de arcos
huye el sol, el coyote aulla el final del recreo pictórico,
el zurrón cromático se repone de su forma escuálida
engulle polvos multicolores y pinceles rudimentarios,
restos de tamales, correas, escenas por ser imaginadas
