en esta noche revuelan decenas de ángeles de conmiseración.
hay tanta derrota alimentando la tristeza de la ciudad.
hay tanta derrota alimentando la tristeza de la ciudad.
¡qué desperdicio de vida! —mascullan mientras huyen—
debieran estar todos ejecutando las posibilidades de la materia.
¿por qué esperar que el amor los rescate de su trampa invisible? —siguen—
debieran estar todos ejecutando las posibilidades de la materia.
¿por qué esperar que el amor los rescate de su trampa invisible? —siguen—
la desidia volvió a dominar el resplandor nocturno.
alas de plata, veloces, rayos de luna invertidos trepan en fuga.
abajo, los que quedan, abyectos, orando en sus altares.
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