viernes, 6 de marzo de 2026

amante amente

"El Beso" (Il Bacio) de Francesco Hayez, 1861


solicito, 

con recurrencia disciplinada, 

tu presencia remota de colibrí.

en la libreta de la memoria,

apareces en fotocromos

de colores y en aromas sinuosos 

de lirios, 

gardenias y jazmines.

dulces. 

también, de blanco, 

en cadenas de palabras tristes.


voy,

entonces, 

de la orilla de la cordura 

al naufragio en el delirio. 

puntual.

en la celda en que te has convertido, 

de oleaje de plomo transparente, 

tu sonrisa fantasmal 

de falso cielo 

es cuarto menguante que 

iza los bordes del caos 

en mi voluntad penitente.


        poseso de tu encantadora anima destructora, 

        decidido, en pánico, 


procedo 

a revisar las comisuras de tu piel

para sellar los humedales

de mi corazón

y sus ensoñaciones de sal.


calibro 

las retinas 

para las noches

sin faros, entes 

que te transubstancian

y me atormentan.


reincido 

en la vida cada mañana.

este planeta de horas líquidas 

no tiene horizonte.


floto, 

a veces. 

otras, me 

dejo aplastar y apenas respiro.


        mi cuerpo se hace más fuerte,

        a contracorriente 

        de tu recuerdo que muta

        de las hojas amarillas al polvo,

        de las golondrinas a los peces,

        a las alimañas de las sombras

        sin ojos, olfato ni radares. 

        en el centro de la piedra, 

        al diamante.

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