camina sobre la arista de la playa,
los pies desean el camino de las olas,
seguir de las ondinas su rumor,
los pies desean el camino de las olas,
seguir de las ondinas su rumor,
pero el resto de su cuerpo se resiste.
es el corazón quien maquina
una mirada profunda tierra adentro,
quien apuesta por el retiro
en los brazos de barro de una driade.
se parte en dos lo que respira sobre la línea:
un pie ya espuma, otro pie ya raíz.
el cuerpo, escombro indeciso,
tiembla solitario donde nadie lo reclama.
un pie ya espuma, otro pie ya raíz.
el cuerpo, escombro indeciso,
tiembla solitario donde nadie lo reclama.
0 comentarios:
Publicar un comentario