mi cuerpo se desploma lentamente, la rapidez no es lo mio.
fulminado yazco sobre la tierra, el chorro estrepitoso sumerge mi cuerpo,
y la tierra caliente de la plaza de los amantes abre sus entrañas para recibir mi ofrenda.
el clavel blanco que pusiste en mi solapa, roto, se torna marrón y luego negro.
el olor a sangre cocinada se apodera de mi.
mi última imagen de ti es la sonrisa en tus ojos,
y el atisbo aromático de tu pelo de manzanilla.
a contraluz, tu silueta brillante se retira a paso de victoria.
duelo 2: la vencedora
disparo veloz, la bala del hasta siempre, atraviesa su pecho.
cae sobre la tierra de la plaza de los amantes sin reacción, la sangre bulle y me salpica.
la tierra negra saborea mi ofrenda de carne fresca.
el clavel que puse en su solapa se vuelve una mariposa negra:
sus alas revolotean mientras el aroma a pólvora y carne quemada me envuelve.
guardo el revolver y veo por última vez al infeliz.
veo su boca ensangrentada, como si hubiera mordido una fruta colorada, jugosa.
me sonríe mientras la mariposa lo acarrea hacia la muerte.
pienso que pude amarle.

0 comentarios:
Publicar un comentario