sonaba Prince en el invierno del 94.
caí en la trampa sin saber que eras tú.
¿locura? no: un error de cálculo en el tiempo.
hoy volví a ser el niño que amaba a ciegas,
sin reloj,
buscando tu cara limpia bajo este cielo de ceniza.
tú no miras hacia abajo,
pero yo sigo aquí, congelado,
en la puerta de tu celda.
