jueves, 9 de julio de 2026

bicicleta



ese día agarré la bicicleta y empujé con fuerza hasta llegar a tu casa

al llegar al barrio puse los pies en liza y me pregunté cómo saber qué puerta tocar, que ventana mirar

se me ocurrió preguntar a la vendedora de la tienda de la esquina, inventé la profesión de tu padre y como respuesta a mi consulta recibí un "no sabría decirle" que encubría el acuerdo vecinal a favor del silencio

pedaleé por varias horas, hasta que se templó el impulso inicial en las piernas, en las arterias del corazón, la cabeza

volví a mi refugio menos derrotado que la próxima vez en que me dijiste que no, pero de eso, más que la palabra, perdí por completo la memoria. me quedo con la bicicleta y esa sensación del aire veloz en el rostro, el deseo y la libertad de elegir como perder.

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