domingo, 5 de abril de 2026

Montags


 

a Ray y los y las lectoras

 

han pasado ochenta y seis días desde que la lluvia radioactiva cayó por última vez sobre la capital. es pronto para saber si los pastizales recobrarán sus verdes en primavera. es abril de nuevo, tenemos todavía un largo trecho de frío hasta el equinoccio de septiembre. resta también saber si los hombres-libro podremos sobrevivir a las bandas carroñeras que pululan por el campo buscando restos de gasolina. por ahora, quienes habitamos en esta pequeña casa de tierra: Cumbres borrascosas, Corsario negro, Cartuja de Parma, Largo adiós, Lobo de mar, Matadero cinco, Divina comedia y 2066, mantenemos el buen ánimo. los invernaderos y los corrales improvisados cumplen con cabalidad su misión. nosotros, además de ser discursos literarios caminantes, también somos campesinos iniciados. un año ha parecido diez. a fuerza de conocernos, sabemos mucho sobre las dialéctica del romance, de Honorata y Emilio, Heathcliff y Catherine, Paolo y Francesca. Argumentamos que Marlowe podría resolver algunas intrigas en Ciudad de México pero difícilmente en Tijuana. deseamos todos algún día conocer Parma, toda Italia, il mondo. También bromeábamos sobre que trabajar el campo nos hará tan fuertes y pronto seríamos lobos de tierra, claro: menos cínicos.  





0 comentarios: