Debo escribir, me he venido diciendo regularmente, para no perder la costumbre de hallarme buscando,
quizás, la idea brillante que faltaba: la historia de ocho palabras de algun chino, el cuento circular de los años, el poema que me resisto, la biografía bien documentada de una ballena, la crónica sangrante y lechosa de una flor de pascua, un ensayo sobre las pesadumbres del péndulo...
De escribir me acuerdo ahora, y entonces la inspiración, cruje, se machaca, se hace polvo en mis dedos, porque ahora me recuerdo diciendo que Debo de pintar.
... Mentira tras mentira, así construyeron el mundo, no el que vemos, el que esta en nuestros sueños, ¿Y volar?, Jamás, no lo digo yo, lo dicen ellos, ¿Y entonces, que es la vida?, Deja tus preguntas sin sentido y camina que vamos tarde, menos palabras, que a cada paso debemos estar mas cerca de Ajoran...
El suelo de polvo sediento se extendía mas allá de las líneas ardientes y temblorosas del horizonte. poco a poco se perdieron las preguntas, y yo piedra del camino me quede de nuevo sola, con mas preguntas en el centro de mi ígneo corazón. ¡jah! ¡si no tendremos vida nosotras!
quedamos en silencio, ya no por miedo, menos verguenza, no por cansancio.
quedamos en silencio y no sabemos, cómo, cuándo o dónde, pueda revertirse este conjuro que nos ha convertido en estatuas de carne fría y lenguas de piedra.
La compasión y la expiación son verbos de carne, que, le nacieron al hombre en su afán de explicar lo que no es plomada ni horizonte: cenit, balanza, inercia, pausa, dios;
abrieron el pecho y la barriga, sacaron flores marchitas, animales grises, una cuerda de cien metros, que usaba para ascender a las copas de los árboles y las montañas, y tocar, desde ahí, la cúpula, no respirar.
habiendo recuperado los tesoros, le enterraron, con prisa, sin nombre,
todo para que la gente olvide al duende.
marcaron el número en el aparato, y con voz de máquina se escucho decir: "misión cumplida".
Pensó que todo estaba en su lugar, nadie notó que algo había cambiado, no era el momento después del momento solamente, ni la luz del sol ahora tras las nubes. Era mi presencia. Lo había sentido antes.
Silenciosa hizo la cama, mientras, yo permanecía sentado el borde dela ventana, con el cuerpo paralelo al jardín, la cabeza apuntando a su cuerpo, mis ojos queriendo ver sus pensamientos.
¿Que podemos hacer los fantasmas con el amor de los vivos? -me dije.
reviso y mejoro, leo y releo, me destruyo, consumo minutos: los estiro los constriño, me rasco, enrecto, bostezo, camino sobre los rombos, al frente el liquen se estira al sol, viso que bosteza conmigo, pleno.
Que el cénit me cante el verano en el coco, y yo caminante basculante pegado a una botella y sin sombrero, (sudante empero) clamor de más horas para mis pies, propongo.
No, no es cierto, no es así como me canso, sino: del silencio en las noches, sino: de la velocidad que indispone, y de otras cosas más que, no vale citar acá o allá, como debió decir la canción, según corrige la flor.
¡Salud!, digo entonces, y sigo la ruta de la piel tostada,
vuelta la página, no hay retorno. se borra la huella de tu llana palidez, y sin retorno no hay principio, todo es del comienzo y en el límite: del negro al blanco y luego del dos de uno en uno,
destino desconocido, no hay cielo estrellado, sextante, mar, ni montaña, ni horizonte, solo una isla en la columna del tiempo, en el país de nunca jamás, y por fin.
"Someone To Believe", Lana Lane en "Lady Macbeth", 2005
para no morir, se montaron uno encima de otro, hasta alcanzar la órbita de algún meteoro vagabundo, y una tras otra conquistaron las selvas de otros planetas.
Allá habitaron sin prisa, crecieron y se multiplicaron, vivían de nuevo felices,
hasta que volvieron los días mudos, los pastizales se quedaron tiesos, el aire dejo de ser claro, los ojos se tornaron sangre...
purificar la carne, ya no una vez por año, no en los engendros del carnaval; purificarla con el aire de la montaña, con la vida misma que sube por las escaleras del viento, hasta alturas impensadas, cada día, sin fiesta, invadido por el cemento o acaso en un veloz pensamiento hasta las cumbres nevadas, el azul - negro sin fondo...
línea ondulante, ténue línea en 2h, flujo nocturno que encuentra su centro, se acurruca, se enrreda, vuelve a moverse y luego tiene dos cabezas que, se aparean, se devoran, vuelven a ser una y dos, y tres veces.
(A place for Parks)**
ya tu cuerpo se diluye en hilos de niebla, porque, aunque sea primavera, esta noche encarna al frío, en el fondo la música que, solo puede provocar que seas un pedazo de hielo en el refrigerador de tu lecho, y después una ventisca húmeda, una parte de ese silbido que fuiste antes, a las 22 con tres...
* track 6, Mogwai en "Ten Rapid", 1997 ** track 7, Mogwai en "Ten Rapid", 1997