y tu útero llamándome para incendiar tu hogar
pero solo pienso, a veces deseo,
pude asaltarlo entonces, pero no, solo pienso
jadeo impotente mientras mi cuerpo erecto
se marchita al ver que eliges a otro
enciendo el cigarrillo
y pongo en práctica lo que predico:
es bonita la vida
aún sin tí,
sin nadie en el camino
aún sufriendo
caminando en el parque
me duele el puño vacío

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