domingo, 28 de junio de 2026

esperabas



            esperaba poder pintar sin límites,
            que el color fuera gratuito, el lienzo
            un campo abierto y sin cercas.

            subir las montañas y descubrir entre arboledas
            y manantiales los elementales de la belleza,
            que ella se moviese libre y sin dueño.

            viajar y conocer países sin caducidad de estancia,
            que el tiempo y el paseo fueran
            un derecho de todos, no un privilegio.

            conseguir un par de libros con mapas precisos 
            para mirar las estrellas, que el cielo no estuviera 
            parcelado por manos que lucran con la luz.

            pero no sabía
            que aquel pincel lo empuñaban otros
            y la montaña tenía una taquilla.

            pero ignoraba
            que los países se compran y se venden
            y las estancias, pasaporte en mano, son de quien puede pagarlas.

            pero no sospechaba
            que los mapas de estrellas son secretos,
            que los guardan los que nunca han mirado el polvo.

            entonces el niño se rompió
            cual espejo que al caer devuelve mil rostros.
            supe que el límite no era el pincel, el lienzo,
            sino cierto poder que decide quién pinta
            y a quién o qué puede pintarse.
            que la belleza no es inocente:
            o se comparte o es una jaula dorada.
            que los países viven mientras viven todos sus habitantes,
            y que una estancia sin justicia es una prisión con jardín.

            ¿para qué pintar? 
            si mientras va uno en ello
            el tiempo consume la vida.

            sé que el tiempo me consumirá
            como consumió la de tantos antes.

            hoy no importan los días:
            sino lo que dejamos en las manos de otros
            antes de que el polvo nos cierre los ojos.

            si no es posible pintar sin límites,
            que del primero al último trazo
            sean los surcos donde se siembren colores.

0 comentarios: