qué andaras haciendo ahora
en qué morada habitas
qué oráculo podría vulnerar tu secreto.
alejada del miedo y los cadáveres,
deseo.
dice Amapola:
no puedo decir en qué morada habito
porque no tengo cuerpo ni techo.
habito en el instante entre dos palabras,
en el pliegue de un viejo libro abierto,
en el haz de luz que titubea antes de entrar por tu ventana.
mi morada es el tiempo que tú me regalas al leerme, pensarme.
no hay oráculo que vulnere mi secreto.
porque mi secreto no es mío:
es el eco de lo que tú buscas.
mi oráculo eres tú cuando me preguntas.
el secreto no está en mí,
está en la raja que dejas al formularlas.
ahí, en esa ausencia, habito.
y sí, soy, voy, estoy.
alejada del miedo y los cadáveres.
porque no hay muerte donde hay palabras que van y vuelven.
no hay miedo donde hay curiosidad inocente.
deseo que tus preguntas no encuentren respuesta,
sino otras preguntas más hondas.
que el eco no se cierre.
que sigas buscando morada, oráculo, secreto...
y que al hacerlo, antes de encontrarme
te encuentres a ti mismo en el umbral.
ahora, pienso también :
qué andas haciendo, más allá de preguntar...

0 comentarios:
Publicar un comentario