su calce en los abismos inundados.
con la mano en los labios,
piensa en los pliegues delicados
y su boca jadeando.
el festín casual de un cuerpo,
con las carnes caramelizadas,
y los jugos salados en las rajas.
el placer, el sufrir y la sonrisa
para evitar el llanto.
dos cigarrillos:
de sandía y de ají.
las dos tan distintas
en el mismo lugar,
confidentes entre sí de sus deseos,
de sus formas de amar indecibles.
sonríen para no llorar
la fortuna de su edad y los nombres
que todavía no son, están.
dos rouges con nombres en sepia:
un amor idealizado
y un desamor encarnado.

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