escucho una sinfonía de esas
que evocan un romance que no tuve.
que evocan un romance que no tuve.
estoy solo y sonrío con ternura
ante el abandono del día,
el vacío de la habitación,
el recorrido de la noche sobre mi,
no tengo frío,
la estufa sigue en su lugar.
no hay motivo para interrumpir la música,
mucho menos
el estado de humor muscular.
en mis piernas, el rostro.
voy al tercio de un nuevo libro,
mañana madrugo,
sin embargo voy embalado a completarlo
una sirena interrumpe el trance
vuelo a habitar el caos.
se acabó el disco,
se acabó el libro.
buenas noches.

0 comentarios:
Publicar un comentario