el calendario marca
un nuevo aniversario de la soledad.
en este día mi cerebro
me lleva por paisajes que no quiero.
me falta una parte de mí:
la mitad de mis labios,
sexo,
manos,
olor
y sabores de la piel
en todos sus estados.
hoy rememoro no por querer,
sino por la fuerza de las flores y rumores en la calle,
lo que un día creí
mi territorio,
ahora invadido
y conquistado por otro.
me resisto a esta tortura,
pero la memoria me lleva sin reparo,
toda la jornada,
con maldad plena.
habrá que recobrar en cuotas de olvido
lo invertido,
hasta que el portero se digne a abrir
las puertas del cementerio
a este amor muerto.
y este cuerpo en carne viva.

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