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viernes, 23 de octubre de 2026

puente





enamorado,

gustavo, dice
que solo conoce el anverso de su circunstancia,
que entiende la vida en su dolor intenso,
que sonríe al saber de su deseo de más.
así se reconoce, en esa contradicción que late.


no lo entiende todo.
de tiempo, 

de memoria, 

de afectos, 

de un átomo a otro,

no sabe si medir la distancia
es lo que le da sentido a existir.


cada día sigue siendo un sujeto violento,
resentido, rencoroso, envidioso, egoísta,
apasionado, pecador consumado,
pero cada vez con menos intensidad.


mira y siente el mundo de otra manera.

tan simple.

martes, 20 de octubre de 2026

a medio afinar




        me quemo los labios y la lengua,
        no como quisiera,

        sino al fragor de fracasar en el canto.

        la memoria muscular
        se manifiesta en una pulsación lenta
        que casi no falla.
        la guitarra a medio afinar
        canta de nuevo una canción vieja.
        la voz titubea, pero no renuncia
        a recuperar el oficio del juglar.

        dos círculos armónicos de notas
        intentan encontrarse.
        voz y dedos se esfuerzan, pero fallan.
        la lírica se ha extraviado.
        queda solo el arpegio.

        ¿qué urgencia podrá inflamar
        otra vez el libro de la memoria?
        ¿qué argucia acústica hay que recuperar
        para escapar en una canción
        sobre los sueños azules
        que danzan al pie de un acantilado?




viernes, 16 de octubre de 2026

pareidolia




espectros con su rostro
en cada lugar y en cada momento.
un paso seguro al sanatorio,
o por lo menos a terapia.

ya no se trata de un tic obsesivo,
como contar múltiplos de cinco,
sino de verla ocupar el rostro
de cuanta mujer pasa a mi alrededor.

todo empezó con su alzado frontal
y la melena ensortijada:
la primera posesión.

después vinieron su perfil
y la memoria de su silueta de espaldas,
hasta que su fantasma ocupó
todo cuerpo femenino.

viene siempre por mí,
me habla,
dice un poco de todo,
y yo le respondo con cortesía que lo siento,
que fue mi error malinterpretar
los signos comunes de su anatomía.

despierto mil veces ante sus embestidas.

y extraño contar coches y losas:
cinco, diez, cien, mil.

y vuelve a aparecer. 


jueves, 15 de octubre de 2026

tercerita







«Al paso» llegamos dos veces 

en un primer intento
contamos y olimos libros
a medio uso,
vaciaste tus bolsillos
en tus títulos y en el mío:

en el que me regalaste
me alegró la ballena del logotipo,
una edición de bolsillo
de cuentos de niños traviesos
que trepan globos sin rumbo
y de ases de máquinas volantes;

en los tuyos,
el amor y sus demonios
y la pasión que destruye
a Calisto y Melibea

afuera un aguacero.
comimos galletas de avena y frutos rojos,
bebimos café.
pensé que temblabas de frío
tonto, ¡tontísimo yo!

en un segundo intento
los ritmos eran otros,
temblaba yo de calor

sobre la mesa no había libros,
solo una charla
sobre un doctorado francés en astrología,
películas fantásticas que no conocía,
una artesanía vienesa,
el futuro en un mazo de cartas,
en las líneas de mi mano,
el pecado y su castigo

en la cueca
la segundita
es preámbulo de la tercerita
y —si los cuerpos quieren—
se puede bailar hasta la muerte



viernes, 9 de octubre de 2026

gratis





súmame, súmate,
aliánzame, afiánzote,
empodérate, date y dame,
acompáñame, abrázote,
dame más


vive y víveme,

convivamos, vivamos
juntos
caminemos


            emprendimientos pegados con engrudo:

            el taller de liderazgo cuesta quinientas lucas,

            la terapia de pareja doscientas la sesión,

            el libro pirata de autoayuda está en oferta,

            el abrazo es gratis


te huelo,
muerdo tu barbilla,
saboreo tu rouge


saboréame, inhálame,
confíame
tu mano en mi bolsillo,
la mano fría,
hasta que se entibie


confíate,
dame más,
toquémonos
hasta el inicio de la noche
y perdámonos





miércoles, 7 de octubre de 2026

tótem







                en este juego no sé si eres jaguar
                o si el jaguar es el tótem
                para no decirte que quiero
                y que me quieres.
                
                con la fijeza del acecho
                tu piel me roza.
                no veo tus ojos,
                pero sé que no parpadean.
                oigo tu jadeo
                y no es de fiera:
                es de mujer que también quiere.

                nos desgarramos el cuello,
    
            los torsos a tirones,
                hambre compartida
                sin que importe quién queda arriba.

                en el final no habrá cuervos,
                solo tu cuerpo y el mío,
                el aroma del cansancio,
                la habitación desordenada,
                la luz de la tarde
                y esta certeza sonsa y luminosa:
                que ha durado poco
                y que por eso mismo vale.

                si esto no sirve para nada más,                
                que sirva para esto,
                sin dioses,
                sin más muerte que la que traemos puesta.


nunca




no crucé ningún océano de tiempo,
solo la noche
—que es más larga—
para llegar
a los dos lunares
tallados en tu cuello

una voz aúlla en la calle
avisando del peligro

tomo tu cintura
y beso tu nunca

siento tu vida
latir contra mis labios helados

arriesgo la soledad
para tentarte

tu miedo, apagado,
me dice que esta vez
podría salir bien

después de beberte
apuesto a que sabrás
beberme tú
toda la eternidad




lunes, 5 de octubre de 2026

solo





                        la chelista contó los tiempos apretando el mástil y el arco
                        miró los ojos del maestro en la guitarra asintiendo
                        ejecutó un solo filoso

                        de las butacas se elevaron cuerpos 
                        como burbujas del fondo marino ante un temblor




domingo, 4 de octubre de 2026

hechizo mata razón (versión 2)



 

                            cada paso es el pulso en otro cuerpo.

                            la acera se desdobla como un espejo:

                            de un lado camino yo; del otro, la deriva.

 

                            el orégano y el romero

                            se cuelan en los trajes de ciudadano,

                            en el bolsillo de la chaqueta, 

                            en el sombrero,

                            en el té que se enfría sobre el escritorio.

 

                            el tiempo dorado se vuelve barro en la mano que tiembla.

 

                            te filtras en los textos

                            que ya no puedo leer sin pensar en el timbre de tu voz

                            diciendo un poema.

                            no es un sabotaje:

                            es una rendición que huele a hierbas secas.

 

                            esto no avanza, se va quedando.

                            se demora en la piel,

                            en la forma de dormir,

                            en la sombra que me usurpa el día.

 

                            firmé la entrega sin saber

                            que el aire ya estaba suspendido,

                            entre el incienso, el perfume y las velas, 

                            en cada paso que es pulso en tu cuerpo.

 

jueves, 1 de octubre de 2026

impromptu chopininano






después de una ejecución fallida del plan de invasión,
impromptus nos refugiamos en los cuerpos de nuestros camaradas
y su espíritu de cuerpo.
por fortuna tú venías con tu pelotón constante 
y fue fácil el camuflaje en las miradas cómplices.

yo acababa de cargar la cantimplora,
a punto de correr a la guarida.

una ráfaga de miradas me acribilló en el intento
excavé el fango y me enterré hasta la cresta.

hay mucho silencio acá en los túneles
donde creo que viviré entre huesos de caídos,
hasta que la guerra se olvide de mí.

pero amargo sobre amargo:
peor que un nocturno,
olvidé los libros y el cargador de la linterna.



lunes, 28 de septiembre de 2026

nemo




no me asustan los mares indescifrables
con sus tormentas de mil kilómetros,
la tripulación que falta,
las sirenas y los piratas a bordo del Nautilus.

desde hace varias temporadas
cazo focas, trafico con azúcar y alcohol,
descifro mapas de tesoros.
he buscado oro en el desierto al sol
y en el frío que quema la nariz y los pies.
aprendo trucos de magia
para sobrevivir al azúcar y al alcohol.
invento y practico los míos.

cuando descanso
me siento, desde hace años, 
a mirar en la misma dirección.
ignoro la distancia,
no el rumbo de esa lámpara que no enciendo.
no me duele la piel curtida,
tampoco el nombre de lo que tuve,
tal vez la deuda no saldada.

lo que tengo no está conmigo:
una imagen mía impresa en una mano,
un olor que alguien guarda todavía.

y en ellos sigo siendo un yo de otra época.







viernes, 25 de septiembre de 2026

sandía y ají






                la sospecha de los sexos empinados,
                su calce en los abismos inundados.
                con la mano en los labios,
                piensa en los pliegues delicados 
                y su boca jadeando.

                el festín casual de un cuerpo,
                con las carnes caramelizadas,
                y los jugos salados en las rajas.
                el placer, el sufrir y la sonrisa
                para evitar el llanto.
                
                dos cigarrillos: 
                de sandía y de ají.

                las dos tan distintas
                en el mismo lugar,
                confidentes entre sí de sus deseos,
                de sus formas de amar indecibles.
                sonríen para no llorar
                la fortuna de su edad y los nombres
                que todavía no son, están.

                dos rouges con nombres en sepia:
                un amor idealizado 
                y un desamor encarnado.

jueves, 24 de septiembre de 2026

paz


                    conozco tus puntos débiles
                    así como tu sabes de los míos.
                    la pax en el imperio del orden, 
                    sería conveniente, 
                    pero igual, nos seguimos matando.

                    tal vez sea un cambio de piel
                    olvidar los olores 
                    y reinventar otros 
                    para romper lo que queda del tedio dominguero,
                    de esta casa, de esta cama, de esta mesa.

                    un toque de ausencia compartida.

                    igual, vamos muriendo de prisa.

martes, 22 de septiembre de 2026

táctica del sueño






                    

                    muchacha de ojos tristes:
                    las cuentas no cuadran,
                    ninguna.

                    los días vuelven a valer lo que valen
                    y al final toca ordenar
                    la relación del cansancio 
                    con el trabajo efectivo en la jornada.
                    dormir cansado 
                    ahuyenta los motines de la memoria.

                    seguimos luego con otra cuenta,
                    ahora tengo la táctica del sueño.
                    o eso creo.
                    porque anoche soñé 
                    que firmaba un poema optimista,
                    que no era mío.





domingo, 20 de septiembre de 2026

nocturno i






                son olas de viento invisible 
                que impulsan el velamen que cubre mi cuerpo.
                mi columna tambalea como un mástil
                al ritmo creciente de la tormenta.
                mis manos azules se empluman, 
                lo mismo le pasa a las piernas.
                la espalda despliega un par de élitros negros.
                trepo sin rumbo acordado, sin deseo.
                




                algo abajo tira de mí.
                un nombre que quiero olvidar.
                arriba la luna,
                ojo que no parpadea
                donde lo que prometí se pierde. 
                en un aire que ya no respiro,
                invento una danza 
                y extraño un aroma que ya desconozco.




martes, 15 de septiembre de 2026

sin remedio a la vista








            a veces tengo recaídas:

            de la cama al suelo,

            fumo sin parar,

            dejo de hablar,

            empiezo más libros de los que puedo acabar,

            como más de tres veces al día

            y no levanto el culo del computador.


            entonces te veo caminando por el corredor,

            con la mirada triste y la boca preguntando:

            —¿y ahora qué hacemos?—


            me froto los ojos,

            pero el humo del cigarro inunda el cerebro;

            me hundo de cabeza en el suelo

            y vuelvo a caer.


            es que te sueño mucho

            y no hay remedio a la vista.





sábado, 12 de septiembre de 2026

julieta







                la julieta no llegó, 
                se fue corriendo pata pelada,
                tomando su chocolatada, 
                riéndose de nosotros.
                no quiso venir,
                se quedó jugando con los chanchitos
                en el barro,
                los dientes de león
                y a trepar cuanto árbol encuentra
                a su paso.

                hizo bien, por ahora.
                imagino su sonrisa,
                de dientes apenas alineados,
                sus labios delgados, 
                el izquierdo inferior un poco inclinado,
                y esos rulos castaños,
                perfumados de pitaya 
                y que serían la perdición
                de un poeta 
                converso al canto.




jueves, 10 de septiembre de 2026

ser algo

Isabel Miramontes, Big Step




                en la mar de la contingencia: 
                hambre, frío, 
                epifanía de la soledad y la finitud,
                pregunto:
                ¿cómo ser cincel y piedra en tus manos?
                y no alud, bolón en alquitrán,
                arena o cristal.

martes, 8 de septiembre de 2026

en la naturaleza de la luz del día




            quisiera tocar el brillo y el calor de tu mirada,
            contenerla por un momento entre mis manos,
            adivinar por los intersticios de mis dedos
            si tu iridiscencia es de tonalidad azul, morada,
            si quemas o eres cuerpo oportuno de invierno,
            si hueles a flores del campo o a agua salada.

            quisiera preguntar a tus ojos si al escapar olvidan,
            si lo que ves, que también vi yo, es lo mismo.

            quisiera tocar el brillo y el calor de tu boca,
            pero eso sería poseer ya una parte de tu cuerpo,
            y eso ya no hace sentido en la razón
            que no sabe de la naturaleza, de la luz de tu día.